Federación de Sociedades Filatélicas de Andalucía, Ceuta y Melilla

 

La Línea Peninsular

Por José Chanivet García

Artículo publicado en el Boletín Expofil'06 de la Sección de Coleccionismo de la Fundación Alcalde Zoilo Ruiz-Mateos (ROTA - Cádiz)

 

Antecedentes

La primera línea marítima conocida entre Inglaterra y España fue en el año 1689 entre Falmouth y La Coruña, llamada los “Corunna Boats”, a pesar de la oposición del Gobierno de Luis XIV que veía perjudicado los intereses del tesoro francés.

Durante la suspensión de esta línea entre los años 1796 y 1808, el puerto de Vigo jugó un papel muy importante al recibir la correspondencia procedente de Inglaterra y enviarla a sus destinos vía terrestre.

A partir del año 1806, el servicio de packets ingleses se extendió desde Lisboa hasta Gibraltar. Fue el periodo conocido como “La ruta de Lisboa” y que duró hasta el año 1835. Antes de que estos packets ingleses establecieran estas líneas marítimas, la correspondencia gaditana era transportada bien en navíos de guerra, en buques particulares bajo protección y custodia del capitán, o en packets de compañías privadas con servicios no regulares.

En esta época, el puerto inglés de Falmouth disponía de un fechador propio, exclusivamente para señalar la correspondencia que procedía de Cádiz.

3 julio 1813 .- Fechador de Falmouth verde indicando CADIZ, ciudad de procedencia de la carta.

18 octubre 1836.- Vapor "Firefly".- Marca de la Agencia Consular Inglesa en Cádiz.

La Agencia de la “British Consular Packets” con sede en Cádiz estampaba en las cartas que transportaban los buques ingleses una marca con la inscripción B.C. CADIZ en círculo negro.

Entre los años 1846 y 1858, esta Oficina en Cádiz modificó la marca que venía estampando, reduciendo el tipo de letra y colocando un pequeño adorno debajo de la palabra CADIZ.

Debido a que la mayoría de los bodegueros de Jerez de la Frontera eran ingleses afincados en esta región y con poderosos vínculos comerciales en su país, y que en estas fechas habían impulsado la industrialización de la zona con los caldos de Jerez y su comarca, interesaba aprovechar que las compañías navieras y los consignatarios de buques de Cádiz participaran en el conocido “interland vinatero”, reactivando así el decadente comercio portuario que la ciudad sufría desde los comienzos del siglo XIX.

El transporte de los productos a los comerciantes ingleses supuso además un intercambio de correspondencia directamente y con regularidad entre Cádiz y los distintos puertos ingleses. Este servicio no existió hasta el año 1835.

La Línea Penínsular

En el año 1834 aparece en el periódico inglés The Times el anuncio y entradas en las listas de Lloyd de 5 vapores de la empresa “Willcox y Anderson” (W & A) con salida de Falmouth hasta Lisboa, siendo considerado como la apertura de una línea de servicio regular de correos.

Al año siguiente aparecen nuevos anuncios: El capitán Richard Bourne de la empresa “Dublín y Londres Steam Packet & Company”, había fletado nuevos vapores y el 26 de noviembre de 1835, The Times hace por primera vez referencia a un servicio regular de una línea de vapores con un recorrido semanal de Gravesend, Falmouth, Vigo, Oporto, Lisboa, Cádiz, Gibraltar y retorno, llamada la “Peninsular Steam Navigation Company” (P.S.N.C.). Es el comienzo de una línea marítima que duró hasta el mes de julio de 1862.

Una bonita marca postal indicando haberse hecho el pago de la carta era estampada en los sobres transportados en estos viajes.

4 noviembre 1836.- Vapor Manchester.- Marca que indica el pago de la taza del  vapor

12 julio 1837.- Vapor Braganza.- Marca particular que estampaba Pedro J. de Zulueta en las cartas que transportaban los vapores de la Línea Peninsular

 

Pedro Juan de Zulueta

El Sr. Zulueta, comerciante y político liberal, fue uno de los diputados gaditanos que votaron la incapacidad mental temporal del rey Fernando VII, para su traslado a Cádiz en el año 1823. Ante el acoso de las tropas francesas del Duque de Angulema y la reacción del rey absolutista, huyó a Inglaterra como exiliado, incluso sus anteriores actividades comerciales le habían permitido tener fondos depositados en Londres. 

Durante su estancia en Londres, estableció relaciones con los propietarios de la P.S.N.C. e incluso fue agente del Gobierno español ante las autoridades inglesas, aunque apoyaban a la reina Isabel II en la insurrección carlista. Al ser amnistiado, regresó a España. Más tarde fue nombrado consignatario o agente de a P.S.N.C. en el puerto de Cádiz y director de la Compañía en esta ciudad.

Disponía de un timbre comercial que estampaba en los sobrescritos y que en la actualidad está considerada como una marca marítima de gran rareza.

 

Contrato Postal

El 22 de agosto de 1837 fue aprobado un contrato postal entre el Capitán Bourne, dueño de la P.S.N.C. y el gobierno británico, mediante el cual el Almirantazgo inglés controlaba y dirigía el servicio de correos de la Peninsular, en todos sus niveles, además de aumentar los servicios y el número de packets. Con respecto al puerto de Cádiz, cambió el sistema de los correos regulares que se enviaban semanalmente a Inglaterra y consignaba al Cónsul inglés en Cádiz la responsabilidad, cuidado e instrucciones con respecto a la recepción de la correspondencia. A partir de esta fecha, en las cartas enviadas a Inglaterra volvió a estamparse la marca consular usada anteriormente.

 

Peninsular and Oriental Steam Navigation Company”

El 26 de agosto de 1840 la Compañía extendió sus servicios hasta Alejandría, tomando un nuevo nombre. Esto fue una decadencia para la Línea Peninsular. Salía del puerto de Southampton, con escala en Gibraltar y Malta.

En pocos años, el gobierno británico consiguió mantener una comunicación con las Indias Orientales y China mediante un enlace con las distintas rutas de navegación que llegaban al puerto de Aden, cruzando la correspondencia por vía terrestre, el istmo de Suez.

Al no hacer escala los packets de esta nueva ruta en el puerto de Cádiz, los comerciantes gaditanos enviaban su correspondencia a los reencaminadores gibraltareños que a su vez, la hacían llegar hasta la India y China, y viceversa.

 

Compañía Anglo-Hispana

Es conveniente hacer mención de la creación en el año 1855 de una nueva compañía de vapores, la “Anglo-Hispana”, de propiedad británica, con ruta Londres, San Vicente de la Barquera, Cádiz y Gibraltar. Su consignatario en Cádiz era D. Daniel MacPherson.

Un total de 47 packets cubrió esta “Línea Peninsular” o Línea Ibérica” como vulgarmente era llamada, entre los años 1835 y 1862, fecha en que fue definitivamente cerrada por el gobierno británico.

 

 

 


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